Hace tiempo leí o oí por ahí (si no me equivoco en labios de Sandino Nuñez en su programa "Prohibido Pensar") que tener el derecho a expresarse libremente no significa que uno deba, forzosamente, expresarse. Una consecuencia desagradable de las redes sociales es que uno, justamente, se siente forzado a expresarse, forzado a hacer público lo que por naturaleza es íntimo. Esto a dado lugar a una exagerada tendencia a opinar sobre todo y todos, pero no necesariamente a formar opinión.
Me explico, por que puede malinterpretarse que estoy en contra de un derecho que me permite, después de todo, expresarme mediante este mismo blog, muy por el contrario, me parece excelente la multiplicidad de medios que tengo, como individuo y como ciudadano, a mi disposición para compartir mis pensamientos y conocer los de mis semejantes. El problema es el contenido de lo que compartimos.
Déjenme plantear un ejemplo: hace unos días pasó "muy cerquita" de nuestro querido planeta el asteroide conocido como 2012 DA14 y un observatorio español registró y compiló en un video ese pasaje cercano. El video dura unos 19 segundos y muestra cómo el asteroide se mueve rápidamente en el cielo. Uno de los comentarios que leí en un portal de noticias hacía eco de lo "rápido" que viajaba, lo cual sería digno de mención si el video no mostrara claramente que el pasaje registrado no duró 19 segundos, sino 1 hora y 45 minutos; los lectores de la noticia nunca se dieron cuenta, nunca se preocuparon por instruirse más acerca del fenómeno, nunca dudaron acerca de lo que vieron, sólo lo aceptaron "tal como vino" y con esa información incompleta formaron una opinión igualmente incompleta, y se conformaron con eso.
Esa misma actitud conformista se observa en todo el espectro de temas sobre los cuales uno puede informarse: el uruguayo "pega el grito" dejando en claro su posición al respecto pero no permite que la información lo afecte demasiado, no se interesa, no se informa, no averigua más sino que prefiere quedarse con su preconcepto, con su prejuicio acerca del tema.
Este es un problema que yo he visto en mi mismo, en mi forma de opinar y se por experiencia lo difícil que es superar esta actitud, y por lo que he observado en mi mismo, creo que una buena parte se resume en orgullo mal entendido y actitud cómoda. Debido a mi trasfondo religioso, buena parte de mi adolescencia la pasé en un entorno intelectualmente homogéneo, con muy pocos elementos que perturbaran mi imagen de la realidad y pocos motivos para indagar más profundamente al respecto. Cuando ese entorno se rompió debido a un cambio de mis circunstancias, me vi obligado a aceptar que la vida tenía muchos más matices y que estos presentaban un degradé mucho más pronunciado que lo que yo había pensado. Mejor aún, descubrí que el aceptar estas diferencias resultaba muchísimo más positivo que negarlas debido a que aumentaba considerablemente la riqueza del intercambio entre los individuos. Aún así, la mayoría de mis interacciones eran con personas con las que yo estaba de acuerdo en algo, y eso como que sesgaba mi enriquecimiento, no fue hasta que me encontré con personas con un pensar radicalmente diferente al mío que tuve que forzarme a enfrentar mis prejuicios y, aún a regañadientes, respetar esa diferencia de postura, la cual repetidas veces estaba mucho más justificada que la mía. Es así, forzándome a escuchar al que opina diferente que yo que he ido abriendo un poco mi cabeza a otras perspectivas, a ver el mundo un poco con los ojos del otro. Pero no es fácil, porque cada tanto debo tragarme mi orgullo y enfrentar mis cómodos prejuicios.
Por otra parte, el hecho de ser cristiano me ha hecho sensible a la necesidad de fundamentar lo que digo, de ordenar mis argumentos, de instruirme correctamente antes de abrir la boca, de pensar dos y tres veces antes de hablar para no decir una barbaridad, en parte para no quedar en evidencia, en parte para dejar en claro ante los demás de que mi opinión y mi argumento tiene una cierta validez intelectual y que merece, cuando mucho, una respuesta medianamente razonada.
En cambio, las redes sociales y los espacios abiertos a los comentarios generales presentan pocas opiniones dignas de mención, muy pocos aportes bien argumentados. En vez de promoverse la diversidad de opiniones, nos rodeamos de quienes piensan parecido y nos endulzamos mutuamente los oídos. Si establecemos algún contacto con alguien que piensa diferente, casi seguro es para insultarlo de alguna forma o atacarlo gratuitamente (y confieso que esta es una actitud que yo he demostrado y que me resulta difícil controlar). En definitiva, opinamos, pero no formamos nuestra opinión, no profundizamos, porque nos sentimos conformes con nuestra idea previa, con nuestro prejuicio.
Por ese motivo pienso que nos estamos expresando demasiado: demasiadas cosas, demasiado pronto, demasiadas veces, como desesperados por que alguien nos oiga, pero no necesariamente dispuestos a oír, y mucho menos, oír al que está del otro lado de nuestra vereda ideológica.
Penas y glorias de un estudiante de cuarto año de profesorado de informática en Uruguay
viernes, 22 de febrero de 2013
sábado, 22 de diciembre de 2012
El parpadeo del arbolito...
Hacía mucho que no me tocaba la tarea de "armar el arbolito"...
Esta tarde lo hice con mi hermano Julio Cesar. Mi hermana Ana Cecilia era quien se encargaba de esa tarea en años anteriores, pero al no estar ella este año tras dar a luz a mis sobrinos Ramiro y Mauricio, pensé que acaso no lo haríamos. No me preocupa demasiado, a la Navidad tiene sentido si se recuerda a Jesucristo y no so mantenemos las tradiciones culturales, pero a instancias de mi padre lo hicimos, y ahora me alegra haberlo hecho. Viéndolo parpadear en la penumbra del living se me amontonan recuerdos y emociones de diciembres pasados...
El árbol de Navidad de este año es un compendio de objetos que cargan con mucha historia dentro de mi casa y me parece muy pertinente. El árbol en si es mediano, y es el primer árbol artificial que tuvimos (antes conseguíamos una rama de pino) y fue un regalo de Robert y Deborah Nichols, si mal no recuerdo. Esos años fueron difíciles en mi casa, de mucho sacrificio. Me viene el recuerdo de mis primeros trabajos vendiendo diarios y de cómo llegué a considerar una manzana que compré con los pocos pesos que ganaba en ese trabajo como un lujo que me podía dar, nunca una manzana me supo tan deliciosa como esa.
Las luces que parpadean ahora son otra historia, algunas de esas lámparas tienen casi tantos años como yo y han acompañado a mi familia desde que tengo memoria, me hablan de mi infancia, de los años de escuela y de jugar despreocupádamente, de inocencia y dulce ignorancia de los males de este mundo.
Los adronos del árbol engloban varias épocas. Hay un solo globito de vidrio: azul, con restos de hilo de otras navidades, ya desgastado por el tiempo, el solo sobreviviente de nuestra colección original, aún recuerdo la reverencia que me generaban aquellos hermosos y delicados globos de colores, brillantes y orgullosos colgando de las ramitas del árbol a una altura que aseguraba su destrucción si tocaban el suelo, como una especie de metáfora acerca de nuestras metas y sueños. Muchos adornos brillantes de plástico lo acompañan, muchos de los cuales pertenecían originalmente a Truman y Carol Chatman, ellos son los misioneros que me hablaron de Cristo y gracias a los cuales llegué a aceptarlo como Señor y Salvador, ellos además dejaron muchas cosas, en especial muchísimos libros en inglés que pueblan las bibliotecas de casa, en esos libros yo comencé a aprender inglés por mi cuenta, armado de curiosidad, el magro inglés que nos enseñan en el liceo y un diccionario de inglés-español. El puntero del arbolito es una estrella dorada, pero en mi infancia solía ser un puntero de vidrio moldeado que se fue quebrando paulatinamente, hacia el final sólo quedaba un pedazo de la punta. Nunca lo reemplazamos, hasta hace poco tiempo el precio de los adornos era prohibitivo para mi familia.
Finalmente el pesebre. una inspección a las piezas develará que no son todas del mismo juego. El niño Jesús, María, José y una vaca pertenecen a un juego que solía ser de mi abuela paterna y que probablemente sean las piezas más viejas de todo el conjunto. Mi abuela nos regaló ese pesebre a nosotros cuando ella compró un juego nuevo. De un estilo suave y redondeado, contrastan bastante con las demás piezas, más realistas en su estilo, pero yo las encuentro muy apropiadas, no solo porque llaman inmediatamente la atención, sino porque me recuerdan fuertemente a mi abuela, las tardes en su casa. Durante mucho tiempo vivimos en el mismo terreno con mis abuelos y yo tenía un fuerte vínculo con mi abuela, pero una fuerte discusión llevó a mis padres a mudarse. Durante años las relaciones entre ellos fueron tensas, y como si de un divorcio se tratase, mis hermanos y yo visitábamos a mis abuelos los sábados de tarde. Nunca entendí con exactitud cual fue el desencadenante de la ruptura, pero se mantuvo hasta poco tiempo después del nacimiento de mi hermano menor Julio Cesar, tras lo cual mis padres y mis abuelos comenzaron a sanjar sus diferencias, pero algunas secuelas quedaron: yo nunca más sentí alegría desbocada en las fiestas, sino que en cada diciembre siento un dejo agridulce en el corazón. Si hay algo por lo que estoy agradecido a Dios es por que en los últimos años de vida de mi abuela, ella pasó las fiestas en nuestra casa. Todas las piezas evidencian el paso del tiempo sobre ellas, a algunas les faltan algunas partes, lo cual se nota en especial en el único camello, al que le falta la cabeza, pero que paradójicamente no se nota demasiado, porque la zona de la rotura tiene aplicada una generosa mano de témpera marrón. Años atrás, armados de pincél y de las témperas que usábamos en el liceo, le dimos una mano renovadora a las piezas de nuestro pesebre, razón por la cual el ángel, por ejemplo, presenta una apariencia tan brillante, con su túnica celeste haciendo un perfecto contraste con las alas bien blancas, en algunas piezas aún se pueden ver manchones blanquicientos donde la témpera no cubrió correctamente el barniz original.
No me atrevo a mencionar nada sobre las guirnaldas... tan viejas que no llego a entender cómo aún existen, si cada vez que desarmábamos el árbol (mediando febrero...) barríamos innumerables pelitos brillantes que se les arrancaban al sacar las guirnaldas del árbol, junto con las miles de ramitas secas de pino que ya comenzaban a hacerle la vida imposible a mi madre.
Mientras recuerdo todo eso y mucho más, las lamparitas siguen parpadeando silenciosamente, formando patrones en la penumbra, reflejándose sobre los adornos, iluminando el living de a momentos. Y yo me quedo como hipnotizado viéndolo, mientras por dentro mio también parpadean los recuerdos.
Feliz Navidad!!
lunes, 20 de agosto de 2012
Instalando Moodle de forma local mediante un paquete BitNami
Si bien existen otras formas de hacerlo (cada cual es libre de complicarse la vida tanto como quiera...) hay gente muy buena en este mundo que se ha tomado el trabajo de generar soluciones para que uno no tenga que pasar tanto trabajo para probar con plataformas web como Wordpress, Drupal o phpBB o la que nos interesa: Moodle.
viernes, 17 de agosto de 2012
sábado, 4 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
Una posible amenaza en las redes de descarga del Ares Galaxy
He notado algo muy curioso en los resultados de búsqueda que entrega el Ares Galaxy desde hace un tiempo: aparecen resultados sumamente sospechosos. Permítanme explicar el caso.
Como es bien sabido, las redes de intercambio de archivos entre pares (P2P) como las usadas por programas como Ares Galaxy y semejantes, no son las más seguras para el usuario desprevenido, ya que por ellas pululan los virus. Sin embargo, este tipo de amenaza no la había visto, al menos no en la red de Ares. Aunque no lo he confirmado, la forma en que se presenta es suficientemente ominosa como para levantar sospechas. Para demostrarlo voy a mostrarles una búsqueda cualquiera, por ejemplo, busquemos "ervsdfgre" (que es casi imposible que sea el título de una canción...)
Observen por favor los resultados
Como es bien sabido, las redes de intercambio de archivos entre pares (P2P) como las usadas por programas como Ares Galaxy y semejantes, no son las más seguras para el usuario desprevenido, ya que por ellas pululan los virus. Sin embargo, este tipo de amenaza no la había visto, al menos no en la red de Ares. Aunque no lo he confirmado, la forma en que se presenta es suficientemente ominosa como para levantar sospechas. Para demostrarlo voy a mostrarles una búsqueda cualquiera, por ejemplo, busquemos "ervsdfgre" (que es casi imposible que sea el título de una canción...)
Observen por favor los resultados
Probemos con otra búsqueda de este tipo
¿Alquien más nota que se repite un patrón? ¿no solo hay canciones con esos "títulos" sino que todas están en un álbum llamado "The Bests"? pero esto se pone mejor aún cuando nos fijamos en los nombres de estos archivos y su origen.
En primer lugar todos los archivos son WMA un formato que ha presentado notables problemas al usarse como vehículo de virus para Windows (varias actualizaciones para WinXP fueron debido a este problema). En segundo lugar, la mayoría de los archivos proceden de un mismo usuario, el cual, oh sorpresa, es anónimo. Tendría que bajar uno de estos archivos para enviarlo para su análisis a companias de antivirus, pero honestamente no tengo ganas de arriesgarme en este momento...
Ubicación:
Melo, Uruguay
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